Historia y debates del Cosplay (Costume-play) ¿Qué tanto sabemos?
Qué tanto sabemos sobre el Cosplay, ¿Qué hay debajo de cada persona con el interés de disfrazarse y qué piensa la sociedad?
Cortometraje: ANORMAL (Discriminación Cosplay)
Debemos tener en cuenta, que aunque la sociedad avanza aún existen personas que no han concebido la idea de que algunos se disfrazan para satisfacer la necesidad de cumplir el objetivo que la mayoría como seres humanos tenemos, el cual es ser feliz con lo que hacemos todos los días, con el argumento de que los cosplayers dedican su vida a una labor que no sirve a la sociedad, porque imitan algo que ya está creado y hace parte de la sociedad, así mismo:
"De acuerdo con Yuuki Ookuma, abogado de la oficina de leyes y patentes en Toranomon, Japón; al hacer y usar un disfraz, se están violando las leyes de derechos de autor y de adaptación japonesas. Si bien sólo se centra en los personajes salidos del anime, suponemos que aplica a otras obras de ficción protegidas por el copyright (videojuegos, serie live action, películas, cómics, etc.); asimismo, aunque habla sólo del contexto japonés, la legislación en estas cuestiones es similar en varias partes del mundo, por lo que la afirmación puede aplicarse en general.
Se permite el uso de cosplays a los fans porque se toman como "reproducciones para el uso personal y privado", esto es, trabajos hechos por una persona para su utilización unívoca a manera de hobby; cosa que no afecta en lo absoluto a nadie. Sin embargo, el problema viene si dichas obras se realizan para un tercero, sea un amigo o amiga, o alguien más, pues ya no calificaría como "personal y privado"; aquí no importa si recibes una remuneración o sólo es buena voluntad.Ookuma menciona que los cosplayers deberían de estudiar a detalle las leyes de derechos de autor, aunque también comprende que si se siguiera todo al pié de la letra en este ámbito, prácticamente no existiría el cosplay; varias compañías se muestran recelosas a dar permisos para la utilización externa de la imagen de sus personajes (te están hablando a ti, Nintendo)". Tomado de Anime News Network.
Discriminación por cosplay
Qué tanto sabemos sobre el Cosplay, ¿Será algo tan simple como vestirse como tu personaje de ciencia ficción favorito?
World Cosplay Summit 2015 - team mexico Winner
Aquí es cuando nos damos cuenta que no es un simple hobbie que cualquiera practica por la satisfacción de representar a sus personajes favoritos, además de todo da a conocer grandes habilidades para el campo de los efectos audiovisuales, así mismo como se explora la imitación de un personaje y sobre todo, la creatividad para intentar hacer algo que nadie ha hecho a la perfección o que simplemente no lo han intentado por la dificultad que acarrea.
Aún nos puede sonar extraño, pero al igual que con otras ramas de la mal llamada subcultura, en el cosplay también existen profesionales que se ganan la vida con ello. Algunos al menos consiguen sacarse algo para pagarse los viajes a las convenciones y sufragar los gastos para realizar más diseños y poder seguir haciendo más personajes.
Por ejemplo, los cosplayers más famosos son contratados como modelos en diversos eventos (presentaciones de videojuegos, estrenos de películas, etc.), tienen stands en convenciones donde venden su propio merchandising (generalmente prints de sus fotografías), que también venden online, algunos confeccionan cosplays para terceros, y en casos excepcionales, tenemos cosplayers ya muy profesionalizados, cuyos servicios son requeridos en exclusiva por diversas empresas. Es el caso de la cosplayer Jessica Nigri y Grasshopper o Tasha Corea y Blizzard.
Eneko, una de las cosplayers profesionales más importantes de Japón, explicaba en una entrevista que ella suele ingresar 1 millón de yenes al mes (unos 8.800 €). Y que en la pasada Comiket, uno de los eventos más importantes del país, por su participación ingresó 10 millones de yenes (alrededor de 88.300 €). Desde luego, para algunos cosplayers sí es una forma de vida.
Aún nos puede sonar extraño, pero al igual que con otras ramas de la mal llamada subcultura, en el cosplay también existen profesionales que se ganan la vida con ello. Algunos al menos consiguen sacarse algo para pagarse los viajes a las convenciones y sufragar los gastos para realizar más diseños y poder seguir haciendo más personajes.
Por ejemplo, los cosplayers más famosos son contratados como modelos en diversos eventos (presentaciones de videojuegos, estrenos de películas, etc.), tienen stands en convenciones donde venden su propio merchandising (generalmente prints de sus fotografías), que también venden online, algunos confeccionan cosplays para terceros, y en casos excepcionales, tenemos cosplayers ya muy profesionalizados, cuyos servicios son requeridos en exclusiva por diversas empresas. Es el caso de la cosplayer Jessica Nigri y Grasshopper o Tasha Corea y Blizzard.
Eneko, una de las cosplayers profesionales más importantes de Japón, explicaba en una entrevista que ella suele ingresar 1 millón de yenes al mes (unos 8.800 €). Y que en la pasada Comiket, uno de los eventos más importantes del país, por su participación ingresó 10 millones de yenes (alrededor de 88.300 €). Desde luego, para algunos cosplayers sí es una forma de vida.

































